El ahorro y la eficiencia energética. No, no son lo mismo.

En el presente artículo queremos desvelar la diferencia entre dos términos casi siempre unidos en el mundo de la sostenibilidad pero a los que pocas veces identificamos con su significado correcto, el ahorro y la eficiencia energética.

 

Muchas veces oímos que un profesional es un experto del ahorro y la eficiencia energética, que una empresa está especializada en el ahorro y la eficiencia energética o que una Escuela, como EEV, Escuela de Energía Verde, está especializada en las energías renovables, el ahorro y la eficiencia energética.

El ahorro y la eficiencia energética; la eficiencia y el ahorro energético. Tanto monta, monta tanto.  Suenan como dos términos inseparables  pero muy poca gente puede definir correctamente ambos términos pues, aunque muchos no lo crean, no tienen el mismo significado.

Al hablar del ahorro y la eficiencia energética en global, todos asociamos ambos conceptos con la sostenibilidad energética y un respeto al medio ambiente.  Los identificamos con un gasto energético menor del habitual; si bien, ambos conceptos identifican dos enfoques diferentes a esa reducción del gasto energético.

 El Ahorro Energético.

El ahorro energético conlleva un cambio en los hábitos de consumo humano los cuales repercuten en un menor gasto de energía. Son acciones directas que tomamos y que implican un menor consumo energético. Apagar la luz si no estamos en una habitación, llevar ropa de abrigo en casa en invierno para no tener la calefacción tan fuerte o ropa ligera en verano para no tener la necesidad de encender el aire acondicionado, serían medidas de ahorro energético.

Todos conocemos a los mejores expertos del mundo en ahorro energético: las madres.

Los mayores experto de ahorro energético del mundo

Algunas de las posibles medidas de ahorro energético que podemos implementar:

– Elige una temperatura determinada para el termostato de los aparatos de climatización y calefacción del hogar: 19°C es una temperatura más que adecuada para el invierno y 24°C para el verano.

– ¿Por qué tener las ventanas abiertas cuando la calefacción está encendida?

– Presta atención al stand by de los electrodomésticos. ¡Se te puede “escapar” hasta el 10% de tu consumo!

La Eficiencia Energética.

La eficiencia energética sin embargo implica un menor consumo de energía en nuestra vivienda o empresa pero sin que exista ningún cambio de hábito de consumo.

Tradicionalmente lo primero que se nos viene a la mente es la iluminación y los electrodomésticos al hablar de eficiencia.

Bombilla tradicional VS LED

El uso de luminarias más eficientes como LEDs o electrodomésticos de clase más eficiente nos permitiría, sin cambiar nuestros hábitos de consumo, utilizar menos energía.

De hecho éstas normalmente son dos de las medidas de eficiencia más populares. Y no olvidemos otra medida de eficiencia a la cual le tenemos dedicado todo un curso en EEV: Construir edificios con demandas de energía muy bajas de forma que tengamos un nivel de confort adecuado construyendo según nuestro clima y condiciones con las soluciones constructivas y de diseño pertinentes.

Así por ejemplo, adquirir una lavadora de clase A sería una medida de eficiencia energética y el poner la lavadora con la carga justa de kilos, ni más ni menos, o evitar los lavados a altas temperaturas, serían medidas de ahorro.

¡Ojo!, no toda medida de eficiencia tendría porqué conllevar un ahorro energético. Así lo indicó William Stanley Jevons en 1865 en la paradoja que lleva su nombre. Jevons afirmó que, en el caso concreto de la eficiencia energética, la introducción de tecnologías con mayor eficiencia energética pueden suponer a la postre un mayor consumo de energía. Jevons se refería en concreto a cómo la introducción de la máquina de vapor de James Watt, más eficiente que modelos anteriores, provocó un aumento del consumo de carbón en toda Inglaterra.

Ya hablamos en estos tres artículos (la pobreza energética, el Negavatio y el Kilovatio-Oro) del impacto de la crisis económica en la sociedad España y el ahorro y la eficiencia energética no van a ser una excepción.

La crisis económica en España ha supuesto curiosamente un incremento del ahorro pero una disminución de la eficiencia energética en los hogares. No existe capital disponible para la inversión que supone la compra de un electrodoméstico más eficiente aun cuando se asume que a la larga el consumo será mayor y por consiguiente, el gasto.

3 de cada 4 españoles reconoce que, a consecuencia de la crisis, han intentado recortar gastos e intentado ahorrar energía.

Ya hemos cumplido con nuestra labor pedagógica de aclarar un poco más el uso de ambos términos.  ¿A qué esperas para formarte en el ahorro y la eficiencia energética? ¡Ahor(r)a ya con conocimiento de causa!

Desde cursos destinados a profesionales de Empresas de Servicios Energéticos o arquitectura bioclimática a aquellos que simplemente quieran saber, mediante sencillos videotutoriales, como ahorrar y usar más eficientemente la energía en sus casas con nuestras microformaciones de ahorro y eficiencia energética en el hogar.